El cepillado es esencial para mantener una sonrisa sana. Pero de nada sirve tener constancia si no usamos una buena técnica de cepillado. Entonces, ¿Cuál es la mejor técnica de cepillado?

El cepillado ayuda a evitar la acumulación de placa bacteriana entre los dientes y las encías. Esto es clave para evitar la inflamación de las encías y el desarrollo de patologías como la caries y la gingivitis. Lo más recomendado es cepillarse los dientes después de cada comida durante dos o más minutos, insistiendo en las zonas más difíciles.

Hay muchos factores que influyen en la eficacia del cepillado, no sólo la técnica. Tener un buen cepillo también es muy importante. Son muchos los profesionales que recomiendan el uso del cepillo eléctrico en vez del cepillo manual. Según diversos estudios, el cepillo eléctrico elimina más cantidad de placa bacteriana. Pero ambos tipos de cepillo tienden al desgaste con el tiempo y conviene renovarlos una vez cada tres meses aproximadamente. También es importante saber escoger la pasta dental que más le conviene a nuestra sonrisa. No es lo mismo usar una pasta para dientes sensibles que para tratar la gingivitis o bien blanquearlos.

Tips para cepillarse los dientes

Antes de pasar a la técnica de cepillado nos gustaría que conocieras algunas recomendaciones “generales” que te ayudarán a tener una boca más limpia, sana y fresca… y que te evitarán tener que ir al dentista:

Cepilla dos veces al día

Algunos médicos indican que deben ser tres, pero para empezar con dos está más que bien.

¿Cuándo? Por la mañana y por la noche. Conocer más sobre Vibrador para Laboratorio Dental JT-51.

¿Por qué? Porque en la madrugada las glándulas producen menos saliva y los dientes no están protegidos de los gérmenes.

Entonces, si te cepillas al levantarte “barrerás” con todos los microbios, y antes de acostarte para deshacerte de la comida que se quedó incrustada. La tercera vez sería después de almorzar.

Si cumples con esta rutina evitarás infecciones, caries y otros problemas bucales.

Usa un cepillo suave

En las tiendas puedes conseguir diferentes cepillos con diferentes tipos de cerdas. En la mayoría de los casos hay tres opciones: grueso, intermedio y fino. Prefiere este último, sobre todo si tus encías sangran o tus dientes tienen marcas o “ralladuras”.

No te olvides de la lengua y las mejillas

Al cepillarnos los dientes nos centramos solo en las piezas dentales y a veces en las encías. ¡Pero la boca es un todo! Esto quiere decir que la lengua y las mejillas también deben limpiarse. Te interesa Pieza de mano con acople rápido 3 water spray.

Así ayudamos a reducir la placa bacteriana y, como consecuencia, el mal aliento. Algunos cepillos incluyen del otro lado de las cerdas una especie de “dibujo” de goma que se usa para estas dos zonas.

Emplea hilo dental

Los dentistas dicen que se debe usar, por lo menos, una vez al día para eliminar los restos de comida que se quedan atrapados entre los dientes. En nuestra tienda online Athenadental puedes ver todos Limpiador ultrasónico, los cuales facilitarán tu trabajo en tratamientos dentales.

Corta un trozo de unos 30 cm de largo y enrolla los extremos en los dedos índice de las manos.

Pasa por cada uno de los espacios entre las piezas pero ten cuidado de no lastimar la encía para que no sangre.

Pero mantener una sonrisa sana y radiante no se consigue sólo con el cepillado. En muchas ocasiones el cepillo no consigue llegar a las partes más difíciles de la cavidad oral, como los espacios entre los dientes. Por ello es importante incorporar otras técnicas de higiene interproximal, como el hilo dental y el colutorio. También es fundamental acudir al odontólogo con regularidad para prevenir el desarrollo de enfermedades bucodentales y conseguir una sonrisa más sana y bonita.

El anterior.