Uno de los procedimientos que más emociona e intriga a los pacientes son las limpiezas dentales, y sinceramente es sumamente común realizarlas en las visitas de rutina al dentista cada 6 meses, si quieres conocer un poco más sobre ¿Qué es?, ¿Cuáles son sus tipos? Y ¿Cómo se llevan a cabo? No dejes de leer este artículo hasta el final.

¿Qué es mejor la limpieza dental ultrasónica o manual?

Todo depende de las necesidades del paciente, por esa razón antes de iniciar el procedimiento y escoger el tipo de instrumentos a utilizar, el dentista considera la cantidad de placa y cálculo (la placa dental endurecida) que el paciente tiene entre sus dientes, en el caso de tener mucha placa usualmente se usa el Escalador Ultrasónico para retirarla porque es mucho más rápido y fácil de usar en comparación de los instrumentos manuales.

 

Sin embargo la mayoría de los odontólogos examinan las piezas dentales con instrumentos manuales después de usar el equipo ultrasónico para asegurarse que no hayan quedado restos de sarro, y en caso que aún hubiera, los eliminan con ellos porque es más sencillo retirar cantidades muy pequeñas de placa con las curetas que son como ganchos muy finos y resistentes que permiten realizar estos tratamientos.

Un estudio reciente realizado en Canadá indica que los instrumentos ultrasónicos dan mejores resultados al realizar limpiezas dentales porque tienen un flujo constante de agua, este sale de ellos y ayuda a desalojar el sarro que se acumula por debajo de la línea de las encías, además los investigadores expresaron que los instrumentos micro-ultrasónicos son más fáciles de maniobrar debajo de las encías debido a su tamaño tan pequeño e igualmente se adaptan muy bien a las ranuras en las superficies de los dientes eliminando más placa y sarro.

Otro estudio realizado en los Estados Unidos comparó la efectividad de los instrumentos ultrasónicos y manuales concluyendo los siguiente:

“Las limpiezas dentales realizadas con equipos ultrasónicos son mejores que las manuales porque dejan las raíces más lisas sin dañarlas, mejoran el acceso al surco debajo de las encias, eliminan mayor cantidad de sarro, reducen el tiempo del procedimiento al igual que la fatiga muscular del especialista que realiza la limpieza dental”.

Un aspecto que pocos toman en cuenta es el momento en que el dentista está limpiando los dientes y debe raspar duro para retirar el sarro, en este proceso inevitablemente algunas partículas buenas del diente tambien serán raspadas, sobre todo si la persona tiene placa dental acumulada entre las piezas dentales.

Es importante saber que los equipos ultrasónicos al tener frecuencias reguladas no eliminan tantas partículas dentales sanas como los instrumentos manuales por más contradictorio que suene, porque al usar instrumentos que se activan por la fuerza manual del dentista no se regula la presión ni intensidad de forma precisa y por lo tanto es posible lesionar un poco más la superficie dental.

En este orden de ideas los instrumentos ultrasónicos tienen muchas ventajas en comparación con los instrumentos manuales, cuando un paciente tiene mucha acumulación de placa y sarro los instrumentos ultrasónicos son excelentes para limpiar rápidamente los dientes, sin embargo muchos dentistas prefieren simplemente utilizar instrumentos de mano cuando sólo hay una pequeña cantidad de placa en los dientes.

Uso de instrumentos manuales para eliminar el cálculo

Algunas personas van al dentista dos veces al año para recibir una limpieza dental profesional, pero cuando los pacientes llevan una excelente higiene bucal no tiene sentido usar instrumentos ultrasonidos para su limpieza porque tienen una cantidad minima de cálculo, y esto se debe al uso regular del hilo dental e incluso utilizar pastas dentales para control de sarro.

Si tienes sólo una pequeña cantidad de sarro por limpiar, lo más probable es que el dentista opte por utilizar instrumentos manuales y después pula los dientes, el uso del instrumentos ultrasónicos requiere configurarlo así como esterilizarlo después por lo que tiene más sentido agarrar rápidamente una herramienta